Gabriela Rojman | Arquitecta

A la tierna edad de 10 años -entonces estudiante de 5º curso de primaria- ya manifestaba mis primeras inclinaciones por la arquitectura y la decoración.

Dibujaba “planitos” multicolores, y me inventaba clientes que eran los invisibles destinatarios de mis construcciones de papel, Lego o Rasti.

Escribía en las redacciones y decía -a quien quisiera escucharme- que mi intención cuando fuera grande sería estudiar Arquitectura, ante la incredulidad y desconfianza de mis interlocutores.

A los 17 años, ingreso en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. Contrariamente a lo que se comenta de los estudiantes de la carrera, juro no haber pasado una sola noche en vela.

Con 19 años, conozco al Arq. Rodolfo Livingston, quien me contrata como colaboradora y me adopta como discípula. Trabajamos codo a codo durante los siguientes siete años.

A los 25 años egreso de la Universidad y comienzo a realizar mis primeros trabajos en forma independiente.

Mis primeros clientes (y conejillos de Indias) fueron:

  • Mis padres que querían cambiar el empapelado
  • Mi tía de Villa Urquiza que quería ampliar la cocina
  • Mis amigas que se iban a vivir solas y no sabían cómo iban a poder acomodar sus cosas en un monoambiente de 25 m2.

Realizo estudios de psicología social, como herramienta para una mejor comprensión de mis pacientes (perdón: “clientes”)

A los veintipico de años: me caso. Tengo una hija, planto un árbol, pero no escribo ningún libro (por ahora, sólo los leo).

Años siguientes: Trabajo mucho o poco, según los vaivenes y los avatares socioeconómicos y personales.

Tengo un hijo. Trabajo mucho y, como tantas otras mamás, tengo que compaginar el trabajo y los hijos. Voy a todas las obras con mi bebé en el bebesit.

Inauguro mi estudio/oficina en Buenos Aires, decidida a hacerlo después de varias veces de recibir clientes en casa con mi bebé a upa y mi hija de cuatro años dibujando con crayolas sobre los planos recién terminados.

En el filo del milenio: sigo trabajando ! Estoy tan ocupada que ahora mi mamá, mi tía de Villa Urquiza y mis amigas tienen que pedir entrevista con anticipación para verme.

2001: Un proyecto familiar lleva a nuestra familia a vivir a Barcelona.

Trabajo en colaboración con otros arquitectos en proyectos de distinta envergadura. Aprendo cosas de la arquitectura local que me entusiasman, como las características masías. Disfruto de la aventura de hacer una reforma en un edificio… del siglo XII !!!

En 2003 fundo puzzle, desde donde brindo servicios de arquitectura e interiorismo a personas que quieren mejorar el espacio en el que viven. Y a veces lo logro !

En 2008 comienzo a impartir cursos en diversas entidades culturales de Barcelona y Buenos Aires, con la intención de promover una manera de transformar nuestras casas cercana a la gente y a sus necesidades.

En 2017? Muchos proyectos ! Y sobre todo, el de seguir creciendo…